
El mundo, los amigos, los sueños compartidos son base de nuestro presente
-Todos buscamos escapar.
Me dejó pensando… ¿Escapar de qué, de quién, por qué?
Su mundo se encerraba en una habitación en donde el pedazo de alfombra era el sueño de tener una por toda la casa y no solo para sus muñequitos, en realidad era parte de un muestrario que encontró en la basura.
Por un lado, historias de conquistadores, de revolucionarios, de personas de mucho éxito, y podría ser uno de ellos: un hacedor de vidas o sólo un contador de historias.
Muchos se fueron, los vi en mercados, en trailers, en el gabacho, de godín en otro estado, al final nadie salió del origen, y aun así nos atrevimos a fundar familias, condenadas a repetir la misma historia.
Tapar los oídos, y no escuchar el baile de la colonia, a mirar de frente y no ver las calles tiznadas, sucias, sin atención, de perros que desde que tenemos memoria allí están cuidando o al menos eso pensamos del teporocho de la colonia.
Te levantas, tomas un café, con un pan que nadie comió y que en la noche una cucaracha se posaba sobre él, alimentándose, tres hijos en una cama, en el piso marcaría; el amor que da de golpe en el baile del pueblo y de un momento a otro se planea otro futuro y al final se continúa con más problemas, producto de esa sonrisa a lo lejos, decir que dabas todo por ese instante.
También su familia de ella pasó las mismas condiciones, buscaba salir y reiniciar, y volvió a lo que no le gustaba: preparar la comida y llevarla al campo, en donde estaba su nueva pareja. Al principio fueron sueños hasta que las realidades los alcanzaron y muchas veces los dos suspiraban y se decían que eso no era lo que buscaban.
