Como dice el dicho “No le jale la cola al tigre” pues puede resultar contraproducente, ya que este próximo sábado 06 de diciembre del presente, varios movimientos, intelectuales, académicos y trabajadores del campo y la ciudad, convocaron a una gran movilización en el zócalo de la ciudad de México; así como en las plazas publicas en general, por la defensa de la presidenta de la República Claudia Sheinbaum Pardo; por su puesto para denunciar los agravios, así como la violencia que esta impulsando permanentemente el conservadurismo y sus líderes políticos, con el animo de dar un golpe de estado blando y lo que es peor, destaca la incitación al odio, al racismo y el insulto de millones de mujeres y hombres que no piensan como ellos. No obstante, deben saber que la herencia cultural de México y su tradición rebelde están siempre alertas para defender a los suyos, al pueblo.
Varios personajes olvidan qué, en el pasado, han existido acciones políticas y revoluciones pacificas, donde impera más el uso de la razón en contra de la fuerza bruta e ilegítima. Pues si un ser sintiente es agraviado seguramente se defenderá, ahora imagínense lo que pasa con un ser humano que es humillado constantemente.
La marcha del “Tigre”, es una respuesta inicial ante los agravios de los monopolios y del grupo minoritario que durante años se ha enriquecido a costa de la pobreza de los mexicanos y son precisamente quienes propiciaron que pueblos enteros tengan que emigrar a buscar oportunidades de subsistencia en otras partes de América y el mundo. Es entonces necesario recordar que la patria mexicana fue objeto de un robo territorial por parte de los gringos, entre los estados que destacan son California y Texas, allí como en otros lugares se violentan sus derechos humanos.
Esta movilización será continua, pues hay algunos sin escrúpulos y analfabetas funcionales, que piensan que a finales de este año y principios del 2026 doblegaran el programa alternativo de nación. Para ello hacen lo posible por empujar el surgimiento de supuestos lideres emergentes, que tienen nulo conocimiento de la realidad política mexicana; y quienes se dejan llevar por la ambición y la vulgar utilización de medios privados de comunicación, para intentar sorprender a la gente, tal es el caso de Grecia Quiroz, de Carlos Bautista Tafolla, o los eternos plurinominales como Kenia López Rabadán y la familia de Felipe Calderón Hinojosa, con la complicidad de la señora Xóchitl Gálvez y el ladrón entreguista Ricardo Anaya. Su carta de presentación lo dice todo, a costa de lo que sea defienden su interés y hacen lo posible por que, en los 32 estados del país, puedan encontrarse a grupos o mafias del poder, realizando campañas de descalificación, a pesar de que como Alessandra Rojo de la Vega alcaldesa de Cuauhtémoc, no sustentan un ideal democrático y menos respetan los derechos constitucionales.
No debe olvidarse que la capital de la esperanza, la ciudad de México, esta vigilada por el gran guerrero Popocatépetl y su acompañante eterna Iztaccíhuatl “la mujer vigilante” y así en otros lugares, montañas, barrios, colonias o capitales en los estados también hay quienes asumen la defensa de la cuarta transformación.
Podrá haber diferencias tal como se habla sobre lo que sucede en el movimiento de izquierda y progresista, pero siempre las coincidencias estarán por encima de todo en Puebla, hay ejemplo y tradición con Carmen Aquiles Serdán, el patriotismo del general Ignacio Zaragoza y el ejercito mexicano ante la intervención extranjera. No debemos olvidar que los apátridas ofrecieron resguardo y apoyo los invasores en todo momento, al igual que ha sucedido en otros lugares históricos, como Veracruz, Guerrero, y la Gran Tenochtitlán.
Somos de carne y hueso, vivimos periodos de vida finitos que deben orientarnos a la trascendencia, donde la acumulación de riqueza, no es el objetivo humano “es el amor hacia el Prójimo” y el “humanísimo mexicano” que dan sentido a nuestra existencia.
Es por ello que en la marcha del “Tigre”, se sumarán a cientos y miles de simbólicos guerreros “jaguares y coyotes”, todos ellos vestidos en honor a nuestros antepasados, con trajes interiores de la lucha por la democracia; y desde los cielos las águilas volarán vigilando nuestro recorrido de esta gran marcha nacional, para que los violentos traidores a la patria fracasen en sus movimientos golpistas. Nos vemos este sábado 06 de diciembre en el zócalo de la patria y en las plazas públicas de todo el territorio mexicano, pues la grandeza de nuestra raza continua en lucha.
