
El recién concluido 2025 ha quedado marcado en los libros de historia meteorológica como uno de los tres años más calurosos desde que se tiene registro.
Según los datos finales del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el planeta alcanzó una temperatura media que rozó —y en algunos meses superó— el crítico umbral de los 1.5°C por encima de los niveles preindustriales.
Un Trienio de Fuego
Si 2024 ostenta el título del más cálido, 2025 se consolidó en un empate técnico con 2023 por el segundo puesto. Lo más alarmante para los científicos no es un pico aislado, sino la tendencia: el periodo 2023-2025 es ahora el trienio más caluroso de la era instrumental, marcando una aceleración del calentamiento global que muchos modelos no preveían tan pronto.
Los «Puntos de Ebullición» del 2025
A lo largo del año pasado, las olas de calor dejaron de ser noticias estacionales para convertirse en emergencias de salud pública:
- Europa bajo fuego: En julio, Lisboa rompió récords históricos con 46.6°C, mientras que Londres enfrentó una de sus semanas más mortíferas con temperaturas superiores a los 34°C, causando cientos de muertes relacionadas directamente con el calor.
- Asia Central: En marzo, una ola de calor sin precedentes elevó los termómetros 10°C por encima de lo normal, afectando la agricultura y el suministro de agua en toda la región.
- México y EE. UU.: El norte de México y el sureste de Estados Unidos vivieron una de las sequías más prolongadas de la década, con temperaturas persistentes que pusieron en jaque la infraestructura eléctrica.
La Huella Humana: Ya no hay dudas
El informe anual del World Weather Attribution (WWA) publicado hace unos días es demoledor: la intensidad de las olas de calor de 2025 fue, en promedio, diez veces más probable debido a las emisiones de gases de efecto invernadero por la quema de combustibles fósiles. En ciudades como Londres, se estima que el 65% de las muertes por calor del verano pasado son atribuibles directamente al cambio climático.
«No estamos ante un clima nuevo, estamos ante un clima desconocido», advirtió Carlo Buontempo, director de Copernicus. «2025 nos demostró que la adaptación ya no es una opción, sino una medida de supervivencia».
El Costo del Calor
Más allá de la salud, el calor extremo de 2025 dejó pérdidas económicas superiores a los 120,000 millones de dólares a nivel global, derivadas de la pérdida de cosechas, la caída en la productividad laboral y los daños a la infraestructura por incendios forestales masivos en regiones como Canadá y el sur de Europa.
Con el fenómeno de La Niña asomándose para inicios de este 2026, los expertos esperan un ligero respiro térmico, pero advierten que la «fiebre» del planeta no bajará mientras la concentración de CO_(2) en la atmósfera siga rompiendo récords.
