Xavier Gutierrez

El chiste, el relajo, la carcajada y la mentada como parte de la opinión social

Es triste cuando no decepcionante encontrar tan profusamente información y comentarios sobre la vida pública del país de tono chocarrero. Casi todo lo vuelven chacota los comentaristas de portales, medios, radio, televisión y redes.

Bueno, en las redes es comprensible, más del cincuenta por ciento es de contenido sexual o escandaloso, el resto desahogos y ocurrencias baratas. Y muy poca información interesante, verídica. Y a este autobús se sube todo mundo, con los resultados que todos conocemos.

Tampoco se trata de esperar o apelar textos de solemnidad acartonada. Ese tono de autoridad científica o sermón es el otro extremo. Igualmente desconfiable que el segmento primero.

Pero en el justo medio es grato encontrar textos lúcidos, con un enfoque analíticocrítico, con observaciones nutritivas y las más de las veces con propuestas acertadas. Hay que buscar con lupa estos materiales, pero los hay.

La tendencia común es lo ya conocido: embadurnar con sentido de escándalo o show televisivo lo mismo una declaración presidencial, que el resultado del concurso de Miss Universo, una investigación policiaca, una marcha o los deslices de un gobernante o alcalde.

Esto retrata o exhibe un muy bajo nivel de nuestro universo de analistas de los medios.

Lo más grave es que esa oferta dominante encuentra un público ávido de tales materiales.

Los destinatarios de tales materiales “periodísticos” vulgares, bajunos, pretendidamente chistosos (no humorísticos, eso es otra cosa) infantilmente irónicos, pretendidamente mordaces, gozan y celebran esas ocurrencias y ensanchan una autopista cómica de su visión de la vida pública, de la administración y de la política.

Esos dos polos se conectan muy bien. Comicidad elemental y barata en el comentario y de la misma forma en los recipiendarios. Un público que celebra a carcajadas una caricatura corriente de la Presidenta, una mentada de madre, un insulto anónimo o una sarta de afirmaciones sin el menor sustento.

Existe también, hay que decirlo, una dosis respetable de dichos y hechos de los protagonistas de la administración pública de todos los niveles, que están hechos con los pies, órganos nada propios para edificar bienestar en la función pública.

Se da entonces una pobreza triste y fatal en los dos flancos en los que habría que esperar sentido común, inteligencia, equilibrio y lucidez en la palabra y acciones.

Esto no quiere decir que antes existiera un muestrario de altísima calidad en el servicio público y en el variopinto campo de medios, analistas y público destinatario.

Siempre se ha visto improvisación, obviedades, ocurrencias, adulación, servilismo o verdaderas barrabasadas de gobernantes y supuestos representantes de la sociedad a través de los medios. Todo este conjunto de expresiones ha constituido un espejo folclórico y pintoresco de nuestro país.

Lo lamentable de todo esto es que al paso del tiempo poco avanzamos como país en esta materia.

No asusta el sentido humorístico que invariablemente ha tenido el mexicano para observar y digerir lo que aquí pasa.  Eso es parte de nuestra naturaleza y el poder público y todos los actores de la sociedad ofrecen rica materia prima para ser vista y juzgada. Pero da la impresión de que hace falta mayor rigor y calidad.

No olvidar que en materia de información política, nuestro país tiene un nivel apenas arriba del alfabetismo. No somos un país riquísimo en lectores, ni de periódicos, revistas, portales o libros. Una porción importante de la opinión pública basa sus comentarios en encabezados, opiniones escuchadas de analistas, locutores o comentaristas de noticiarios de radio y televisión, y por lo común muy pocos ciudadanos consultan cuatro, cinco o diez fuentes para nutrir y cruzar su formación y calidad de comentarios.

Por ello, las expresiones son superficiales, de sentido común, relajo, chiste o burla, y ahí se queda todo.

Si hemos de ser honestos en la autocrítica esta es nuestra realidad. Si actuamos como siempre, no esperemos resultados diferentes.

xgt49@yahoo.com.mx