Ministros de varios países expresan un fuerte apoyo a la propuesta de Brasil de elevar el tema a las negociaciones formales. Entre ellos estuvieron Alemania, Reino Unido, Colombia, Kenia, Sierra Leona, Islas Marshall y otros.
La coalición de naciones destacó que las referencias a esta transición deben fortalecerse en el texto actualmente en negociación, que se prevé aprobar el miércoles. El objetivo es claro: acelerar la acción capaz de limitar el calentamiento global a 1,5 °C.
Después de entregar sus declaraciones, los ministros hicieron una pausa, esta vez para escuchar.
En el estrado se encontraba la campeona joven de la COP30, Marcele Oliveira, portando la urgencia de toda una generación. Ella recordó a los ministros que niños y jóvenes de todo el mundo esperan una decisión inmediata sobre lo que llamó una “prioridad absoluta”.
Los combustibles fósiles, advirtió, están “destruyendo sueños”, y poner fin a la dependencia mundial de estos es “la movilización de justicia climática más importante de esta generación”.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, se reunió con jóvenes de todo el mundo y ofreció una disculpa cargada de reconocimiento. Las generaciones predecesoras, dijo, no lograron contener la crisis climática. Las proyecciones científicas confirman que las temperaturas inevitablemente superarán el umbral de 1,5 °C en los próximos años.
Ahora necesita a los jóvenes a su lado en lo que llamó la “batalla decisiva” para garantizar que este exceso de temperatura sea lo más breve posible.
Enfatizó que la transición de los combustibles fósiles a la energía renovable es esencial, y que hacerlo requiere confrontar a los poderosos grupos de presión que “ponen las ganancias por encima del bienestar de la comunidad internacional y del planeta”. La presión juvenil, dijo, es indispensable en la COP30.
Con información de ONU Noticias
