indígenas

Unos 7.000 mil indígenas, junto a organizaciones civiles y religiosas realizaron este sábado una marcha para exigir justicia ante la crisis de inseguridad y violencia que afecta al estado y al país en general.

“Que el derecho a una vida digna se cumpla con justicia y libertad, ante tanta marginación, injusticia e impunidad que acontece en nuestro estado de Chiapas, dar una verdadera atención al pueblo que sufre y no se haga una simulación de estar resolviendo los problemas”, dijo Petra López, vocera de la organización Pueblo Creyente.

Los manifestantes rechazaron la versión institucional de que los problemas en el estado  sean “de carácter social”.

La manifestación, convocada por la organización católica Pueblo Creyente y la Diócesis de San Cristóbal, en compañía de organizaciones defensoras de los derechos humanos indígenas y ambientalistas partió del poniente y sur de la ciudad rumbo a la catedral, donde se llevó a cabo una jornada de oración.

El contingente lo conformaron indígenas de la etnia, tojolabal, tzotzil, tzeltal, zoque, mam, chuc, chol, cachique, quienes al llamado de los tambores y caracoles avanzaron de forma pacífica por las calles de la ciudad.

Enviaron una exigencia de justicia, desarme y desarticulación del crimen organizado, así como verdad y castigo a quienes cometen asesinatos, y pidieron al gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum, para que defina su postura: “Estás con el pueblo o estás con el crimen”, cuestionaron.

Piden fin a la violencia

La marcha finalizó con la lectura de un comunicado en el que los manifestantes demandaron el esclarecimiento de los hechos violentos, el reconocimiento público por parte del Estado de las víctimas de desplazamiento forzado por la violencia criminal, y que el asesinato del padre Marcelo Pérez, ocurrido el 20 de octubre de 2024, no quede impune.

El obispo auxiliar, Luis Manuel López Alfaro, señaló que el gobierno de Chiapas está demostrando diversas acciones y se percibe cierta calma, sin embargo, dijo, “pedimos que vaya a la raíz, vemos que va actuando, y la raíz es la que hay que ver cómo arrancarla”.

La marcha se da en un contexto de violencia donde persisten los asesinatos y desapariciones en el estado, además de la incursión de grupos criminales en diversos municipios.